¿Has oÃdo hablar de la homeopatÃa?
22 octubre 2008 - 21:11
Es posible que hayas oÃdo comentar a algún amigo o familiar que con homeopatÃa se ha curado de tal o cual enfermedad y le ha venido estupendamente. Pues créetelo. La homeopatÃa es un método de tratamiento que utilizan algunos médicos desde que , en el siglo XVIII fuera descubierta por Samuel Hahnemann.
En aquella época la medicina era muy distinta a la de ahora.Se utilizaban  sangrÃas y purgantes, lo cual hacÃa empeorar, en lugar de mejorar. Ante este estado de cosas Hahnemann, que era muy observador, se dio cuenta, probando en él mismo la quinina, una medicina que se utilizaba para curar las fiebres del paludismo extraÃda del la corteza del árbol de la Cina, de que sus propiedades curativas eran debidas a que la quinina producÃa, en la persona sana, los mismos sÃntomas que las fiebres del paludismo (mareo, frialdad de extremidades, postración).Â
Asà llegó a la conclusión de que un medicamento cura una enfermedad cuando provoca en la persona sana los mismos sÃntomas que tienen los enfermos que padecen esa enfermedad. Poniendo un ejemplo, si una sustancia es capaz de provocar dolor de rodilla cuando lo toma una persona sana, esa misma sustancia curará ese tipo de dolor de rodilla en el enfermo que lo padezca. Pero las cosas no son tan sencillas y este personaje, alemán para más señas, se enfrentó a un grave problema. Según comprobaba que su teorÃa era cierta, también vio que habÃa muchas agravaciones. Para evitarlas fue disminuyendo cada vez más la dosis de los medicamentos que aplicaba a sus pacientes. Cuál fue su sorpresa cuando comprobó una y otra vez que seguÃan siendo curativos, a dosis bajÃsimas. Incluso los efectos eran mejores, y sin las temidas agravaciones. Asà dio con dos de las caracterÃsticas más importantes de la HomeopatÃa:
1.- Principio de similitud: Lo similar cura lo similar (lo que provoca una enfermedad similar, cura dicha enfermedad).
2.-Diluciones infinitesimales: A bajÃsima dosis los efectos permanecen o se ven aumentados, incluso a dosis en las cuales hay pocas moléculas del medicamento o incluso ninguna. Como podéis entender esto chocó con los conocimientos de la época, lo cual le produjo muchos enfrentamientos con la medicina convencional.
Hoy en dÃa los médicos homeópatas practicamos homeopatÃa y medicina convencional, según lo que consideremos que puede ser más beneficioso para el paciente. El éxito que, poco a poco, va teniendo la homeopatÃa se debe a que cura o alivia sin efectos secundarios, sin que nos altere el estómago o el hÃgado. Y a veces resuelve problemas que de otra manera no se consiguen resolver. Animaos y acercaos a esta curiosa forma de tratar las enfermedades, que lo único que requiere es tomarse unos gránulos (anisitos los llamaban en el Madrid de principios del s XX) dejándolos disolver bajo la lengua. El médico os dedicará una atención personal, con una entrevista larga, de alrededor de una hora. Eso sÃ, os preguntará de todo: sobre la enfermedad que padecéis, cómo son los sÃntomas, y además sobre vuestra forma de ser , vuestros gustos en la vida (de comidas, forma de dormir, clima que os mejora...) y miles de cosas que no deben sorprenderos.
El interés de la homeopatÃa es comprender al paciente en su totalidad, en su globalidad, por eso la entrevista es tan extensa. También exige que el paciente se observe mucho a sà mismo, para que conozca bien sus sÃntomas y las circunstancias en las que mejoran o empeoran. Por desgracia no estamos acostumbrados a observarnos con detalle, y esa información es muy útil para el médico homeópata.
Por último, si alguien quiere acercarse a la historia de la homeopatÃa en España, que se dé un agradable paseo por la glorieta Quevedo en Madrid. Allà mismo, en el principio de la C/ Eloy Gonzalo está el primer hospital homeopático que hubo en España, recientemente restaurado. Se llama Instituto Homeopático San José. La visita nos os dejará indiferentes.




