¿Vacaciones escolares?
Por: Miguel Ángel Martín
1 agosto 2008 - 20:19Desde hace años me viene causando extrañeza, estupor y últimamente, indignación, ver la cantidad de tareas que encomiendan los Colegios a los niños durante el verano.
Al principio me causó extrañeza, por el hecho de que, habiendo yo estudiado en uno de los más exigentes colegios de Madrid, nunca me habían encomendado tarea veraniega alguna. Pasé al estupor al comprobar el ingente volumen de trabajo encomendado, elevándose a auténtica indignación, este año, después de comprobar que sigue aumentando la cosa.
Bajo mi punto de vista esto es un error y una torpeza por parte de los educadores que, lejos de contribuir a paliar el llamado “fracaso escolar”, lo incrementan, al incurrir en exigencias desmedidas que impiden cumplir con la finalidad del período vacacional, que no es otra que EL DESCANSO DEL ALUMNO.
Es factible la analogía del mundo académico con el mundo laboral, pues en ambos el esfuerzo cotidiano debe ser interrumpido por las obligadas y necesarias vacaciones (LOS ESTUDIANTES TAMBIEN SON SERES HUMANOS QUE SE FATIGAN).
Apliquemos la analogía propuesta:
La Constitución española, en su artículo 40.2, establece:
"…los poderes públicos…garantizaran el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados".
Ese precepto constitucional tiene las siguientes consecuencias:
La obligatoriedad de su disfrute. Es nulo cualquier pacto que impida el efectivo disfrute de las vacaciones del trabajador.
La finalidad del descanso. Este derecho viene concebido en atención a la finalidad de procurar a todo trabajador el reposo necesario para que pueda recuperarse del desgaste físico y psicológico producido por su actividad laboral, proporcionando también al empleado un tiempo, más prolongado que los descansos diario y semanal, con el fin de posibilitarle un período lo suficientemente continuado para dedicarlo al esparcimiento y desalienación (Sentencia del Tribunal Supremo de 25-02-03).
Pues entonces, si el EFECTIVO disfrute de las vacaciones es algo obligatorio en el ámbito laboral…¿por qué no ha de serlo en el ámbito académico si la finalidad es la misma? ¿siguen trabajando los maestros durante sus vacaciones? ¿Hay alguna empresa que encargue trabajo a sus empleados para sus vacaciones? Sería de locos ¿verdad?. Pues con los niños es lo mismo. Deben descansar y divertirse durante el verano, y después, en el curso, que se les exija y se premie su esfuerzo o castigue su desidia, pero que lleguen frescos al estudio, no hastiados de estériles tareas que impidan que se produzca el necesario “intervalo mental” que supone el descanso.
Finalmente, he de decir que opino lo mismo respecto de los “deberes diarios” para realizar en casa. Como casi todo en la vida, puede ser beneficioso en su justa medida y pernicioso cuando incurre en el exceso y, por lo que llevo visto, tal exceso no es una excepción sino que se ha convertido en un estado de cosas permanente.
Creo que los Colegios deberían reflexionar, siquiera en términos de “productividad académica”, es decir, de ÉXITO ESCOLAR, a la hora de decidir sobre las cuestiones comentadas. MÁS VALEN QUINTAESENCIAS QUE FÁRRAGOS y más la calidad que la cantidad. No creo que nadie recuerde un gran porcentaje de lo que estudia en los primeros años escolares, lo importante es la calidad del porcentaje retenido.




